Achille Mbembe, en su obra Necropolítica, desarrolla una crítica profunda a las estructuras de poder que deciden quién puede vivir y quién debe morir, planteando que la soberanía moderna se ejerce a través del control sobre la mortalidad. Este ensayo explora cómo el biopoder, concepto foucaultiano, se combina con el estado de excepción y el racismo para justificar la violencia estatal y colonial. Mbembe argumenta que la política contemporánea opera bajo una lógica necropolítica, donde la muerte se convierte en un instrumento de gobierno, especialmente en contextos de ocupación colonial y guerra. Mbembe parte de la idea de que la soberanía no solo se ejerce mediante la ley, sino también a través de la capacidad de decidir sobre la vida y la muerte. Retomando a Foucault, señala que el biopoder regula la vida mediante mecanismos como el racismo, que divide a la población entre quienes merecen vivir y quienes pueden ser sacrificados. Sin embargo, Mbembe va más allá al introducir el concept...