La participación de Ecuador en el Mundial de fútbol (Alemania 2006) representó un fenómeno social complejo donde convergieron tres dimensiones clave: branding, framing y timing. Desde la perspectiva del branding, la selección ecuatoriana, conocida como "La Tri", se transformó en una marca nacional capaz de unificar identidades diversas bajo un mismo símbolo. Los colores amarillo, azul y rojo de la camiseta trascendieron su función deportiva para convertirse en emblemas de pertenencia, mientras que jugadores como Agustín Delgado o Iván Hurtado encarnaron valores de esfuerzo y superación que reforzaron la autoestima colectiva. Este proceso de construcción de marca no fue espontáneo, sino que respondió a una gradual profesionalización del fútbol local y a una estrategia mediática que potenció el sentimiento patriótico. El framing del evento revela cómo los medios y la sociedad interpretaron este logro deportivo. La narrativa predominante enfatizó el carácter histórico de ...